miércoles, 22 de junio de 2016

Chileno crea guantes anti accidentes y es premiado .


Su creación podría reducir los miles de daños en las manos que se producen anualmente en el trabajo y que muchas veces dejan a los involucrados con discapacidades irrecuperables.

Tuve la oportunidad de ver una de las presentaciones de producto más freak que alguna vez he visto: un hombre de terno, frente a la mirada expectante de numerosos empresarios coloca su mano sobre una mesa, saca un martillo y se da 5 fuertes golpes, uno a cada dedo. Entrega una tabla de madera con las marcas dejadas por los impactos, su mano intacta y el público aplaudiendo.
Se trata de Jorge Sgombich, un emprendedor chileno que creó unos guantes que podrían evitar numerosas amputaciones y daños a los dedos de las manos.
En operaciones, en la construcción, en la carga de materiales y muchos otros, uno de cada tres accidentes laborales son en las manos, siendo éstas la parte del cuerpo que más frecuentemente se ve involucrada en ellos, según datos de Mutual de Seguridad. Solo en Chile, miles de personas dañan sus manos en el trabajo año a año debido a golpes, cortes, aplastamientos y punzadas.
Para Jorge, este problema se convirtió en la oportunidad de buscar una solución efectiva y así crear su propia empresa (Resafe), buscando posicionar su producto como una alternativa mucho más segura que el guante tradicional.

De la idea a la realidad

No era fácil llevar a cabo el proyecto, porque las manos necesitan moverse con mucho más precisión que los pies, por lo tanto, no bastaba simplemente con utilizar un material rígido que protegiera a los dedos de los golpes.
Jorge comenta que inició sus experimentos pasando por diversos materiales, uno de los primeros prototipos era de cobre. En sus reuniones con clientes realiza sus clásicos golpes de martillo; aunque no todas sus demostraciones han sido totalmente exentas de dolor, una anécdota que Jorge recordará por mucho tiempo, fue una reunión en la que olvidó reforzar uno de los dedos. Se trataba de la muestra de uno de sus primeros prototipos que protegía todos los dedos de la mano, se acostó cansado la noche anterior terminándolo y dejó solo un dedo sin protección. Llegó el otro día, comenzó su demostración y olvidó que había dejado un dedo sin proteger. Fue cuando entonces vivió en carne propia el dolor que produce uno de estos golpes. Como buen emprendedor, se tragó las lágrimas y continuó su demostración, como si nada hubiese sucedido… el cliente nunca se dio cuenta de que vio una demostración no solo de la fortaleza de los guantes, sino que también de la determinación del vendedor que tenía enfrente.
Decidió llamar a su producto Mark VIII, inspirado en el nombre de la armadura de Iron Man. Un guante que a simple vista se ve totalmente normal, pero que esconde una tecnología patentada de piezas modeladas acorde a un estudio ergonómico de las manos de los chilenos. Para no entorpecer las actividades de motricidad fina, las yemas tienen sensibilidad. Además, el guante tiene la misma durabilidad que un guante tradicional de trabajo. Actualmente se encuentra tramitando su patente en EEUU, Europa, Australia y Canadá, razón por la cual no es posible revelar todos detalles de la tecnología que se utiliza para combinar versatilidad y protección.
Pero sí sabemos que son piezas material plástico semi rígido que se adosan a las puntas del guante de seguridad y tienen un forro interior para mayor comodidad.


La feria The Invention & New Product Exposition (INPEX) 2016, que tuvo lugar en Pittsburgh (USA), donde se reúnen inventores de todo el mundo a exponer sus creaciones. Sus guantes obtuvieron la medalla de oro en la categoría Safety & Security, dejando claro que su determinación no solo le ha permitido soportar martillazos, sino que también dar a conocer al mundo el ingenio del chileno.
Actualmente están trabajando con varias mineras y otras empresas con trabajadores expuestos a este tipo de accidentes. Puedes conocer sus guantes y ver cómo sobreviven a todo tipo de pruebas en el siguiente video:


Fuente: trabajemos.cl

martes, 21 de junio de 2016

El pájaro que voló dos vueltas a la Tierra.



Christina Holvey

Cientos de miles de estas aves anidan en la región del Ártico y subártico de Asia, Norteamérica y Europa; y a pesar de que se conocía que al final del verano migraban al sur, nadie sabía exactamente cuál era su recorrido exacto.
Para tratar de resolver este misterio, el año pasado la BBC y la universidad de Newcastle pusieron en marcha un ambicioso plan que incluía colocar pequeños transmisores a 28 Sterna paradisea (el nombre científico de estas aves) que anidaban en las islas Farne, en el norte de Inglaterra.

Image copyright THINKSTOCKImage captionLos gaviotines árticos anidan en el norte y al final del verano inician su exploración al sur.

Estos dispositivos pesan menos que un clip de papel y pueden registrar tanto de la distancia como la temperatura.


Ahora, a la vuelta, los científicos han podido recoger la información de las "cajas negras" de hasta 15 pájaros.
"Estamos en una etapa muy temprana de procesamiento de datos", advierte el doctor Chris Redfern, uno de los jefes del proyecto. "Y aun así podemos sacar algunas conclusiones muy emocionantes".
"Todos los gaviotines árticos analizados hasta ahora se han dirigido al sur por la costa occidental de África, luego han dado un giro al este, hacia el océano Índico, continuando su ruta hacia las aguas del Antártico", agregó.

Image copyright - THINKSTOCKImage captionPara saber su trayectoria, científicos colocaron pequeñas "cajas negras" en una de sus patas.


Hace tres años se realizó en Holanda un estudio para seguir la trayectoria de estas aves en el que también se describió una ruta zigzagueante; sólo que en esa oportunidad de África Occidental saltaban a Sudamérica.


Según el doctor Richard Bevan, miembro del equipo de la universidad de Newcastle, el viaje más largo del que se tenía registro hasta ahora era de 90.000km.
Para tener una idea, la circunferencia de la Tierra es de 40.075 km, este animal voló más del doble en un viaje de ida y vuelta de Norte a Sur.
Pero si esto parece mucho, una de las aves registradas en el proyecto de la BBC hizo una increíble distancia de 96.000km, este es el recorrido más largo del que se tenga conocimiento que haya hecho cualquier especie de ave migratoria.
¿Por qué no hacen una trayectoria más directa?
La respuesta es sorprendentemente simple. Expertos sugieren que las aves sencillamente siguen enormes patrones de viento en la atmósfera para evitar volar contra corriente.




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THINKSTOCKImage captionLos charranes son las aves migratorias que hacen recorridos más largos.

Inesperadamente, parece que varios de los charranes árticos que anidan en el Reino Unido estudiados por el doctor Redfern experimentan un grave caso de "pasión por los viajes de invierno".
Una vez en aguas antárticas se dejan ir a la deriva, algunas llegan a ir de un extremo a otro del continente helado.
En el viaje de vuelta, los expertos piensan que las aves siguen la misma ruta que las lleva a la costa oeste de África.



Aunque esperan tener más certeza una vez que terminen de analizar todos los datos.

Fuente: bbc.com

lunes, 20 de junio de 2016

Los refugiados dan el doble de lo que reciben.

Jeantier Uwimana, refugiada de 39 años y madre de 9 hijos, recibe el dinero asociado a un teléfono móvil. Al fondo, el campo de Kigeme. WFP/JOHN PAUL SESONGA

Por cada euro de ayuda, generan dos para la economía local, según un estudio en tres campos en África.

Los refugiados no son una carga para quien los acoge, más bien, le enriquecen. Eso es lo que muestra un estudio con tres campos de refugiados en Ruanda. Un grupo de economistas han estimado que por cada euro de ayuda humanitaria que recibe un refugiado, las personas y negocios cercanos al campo ingresan hasta el doble. Este efecto multiplicador es más acusado cuando la ayuda es en efectivo y se suaviza si es en especie.

Aunque Ruanda aún se está recuperando de su propia guerra civil, Naciones Unidas tiene en el país africano cinco campos de refugiados. Allí viven casi 75.000 personas que huyeron de la vecina República Democrática del Congo por otro conflicto fratricida. La situación económica es igual de precaria en ambos países, pero al menos en el primero ya no hay matanzas. El escenario era el ideal para estudiar el impacto de los refugiados allí donde se asientan.

Es lo que han hecho economistas de la Universidad de California, Davis (EE UU) y el Programa Mundial de Alimentos de la ONU. Analizaron la situación de los campos de Gihembe, Nyabiheke y Kigeme. En los dos primeros, los refugiados reciben una asignación anual en metálico. Con ese dinero han de procurarse la comida y otros productos de primera necesidad en los mercados locales. En el tercero, a cada refugiado se le entregan cuatro productos básicos para sustentarse y, si tienen excedente, comerciar o intercambiar por otros.

Los congoleños refugiados en Ruanda reciben unos 100 euros anuales de ayuda y generan más de 200

Con los datos de las asignaciones, población de los campos y economía de las regiones de los asentamientos, los investigadores pudieron modelar cuánto generaba cada nuevo refugiado en un radio de 10 kilómetros alrededor de cada campo. En Gihembe, donde cada persona recibe de Naciones Unidas 105 euros anuales, su impacto en la economía local genera 180 euros. En el caso de Nyabiheke, donde la asignación es algo mayor (110 euros), las externalidades generadas por cada refugiado alcanzan los 222,5 euros, doblando el importe de la ayuda.

"Los resultados de nuestra investigación contradicen la percepción generalizada de que los refugiados son incapaces de aportar nada, siendo dependientes de la ayuda humanitaria", dice el economista de la universidad californiana y principal autor del estudio, Edward Taylor. Estos datos, que confirman el efecto beneficioso señalado por otros estudios, muestran que los desplazados "a pesar de su migración forzosa y de vivir a menudo en condiciones de indigencia, aún son productivos y pueden establecer relaciones beneficiosas con la economía del país de acogida", añade.

El trabajo, publicado en la revista PNAS, detalla los sectores de la economía local que más se benefician de los refugiados. La mitad de los ingresos van a parar al sector agropecuario. Las tiendas y comercios locales obtienen otro 25%. Del ingreso total de la economía de la zona en un radio de 10 Km, el 5,5% es generado por los refugiados. El trabajo de campo también mostró que para el 17% de los negocios de las zonas circundantes a cada campo, los desplazados eran sus principales clientes.

Los refugiados también estimulan el comercio entre la economía local y la del resto de Ruanda, aportando a esta última una cantidad de 48,6 euros por refugiado y año (Nyabiheke) y 43,2 (Gihembe). A pesar de ser cantidades modestas para el nivel de vida occidental, estas cifras pueden ser verdaderos motores de la economía local para zonas de países como Ruanda, donde la renta per cápita apenas supera los 500 euros.


Los efectos sobre la economía local son mayores cuando la ayuda es en dinero y no en especie

En Kigeme, el tercero de los campos, los refugiados no reciben dinero sino una cantidad de maíz judías, aceite y sal por valor de unos 100 euros. Los investigadores comprobaron que casi el 90% de los desplazados tenía excedente, en especial del primero, y lo intercambiaban por otros productos en los mercados locales. Pero, en este caso, las externalidades generadas fueron más modestas, unos 128 euros de ingresos para la economía circundante. Además, el pago en especie elevó los precios de los productos locales en mayor proporción que el dinero de los otros dos campos, siendo este el único efecto negativo que han encontrado.

"Esto sugiere que pasar de una ayuda en especie a otra en metálico puede ofrecer grandes beneficios económicos para los países que acogen refugiados, siempre que los granjeros y comerciantes locales sean capaces de atender una mayor demanda de comida", señala el economista estadounidense.

Si esto sucede en tres campos con unos pocos miles de refugiados, ¿qué efecto sobre la economía local pueden tener los 4,8 millones de sirios que han huido a los países vecinos? ¿Cuál es el efecto de los 65,3 millones de personas que han tenido que huir de su propio país? Otra cuestión sin responder es qué sucede con el efecto dinamizador sobre la economía de los refugiados si no hay esa primera ayuda que inicie la cascada económica.

Fuente: elpais.com

jueves, 16 de junio de 2016

Cubrió de huertas los balcones porteños y ahora lucha contra el hambre.

Agustín Casalins y el equipo de Verde al Cubo, en la terraza donde cultivan y dictan cursos sobre hidroponía. Foto: Gentileza Verde al Cubo

por Valeria Vera

El argentino que quería cubrir de huertas los balcones porteños y ahora lucha contra el hambre desde Silicon Valley

Agustín Casalins fundó Verde al Cubo para enseñar a cultivar vegetales y frutas saludables en pocos metros cuadrados; en EE.UU., intentará explotar el costado más social de la iniciativa, basada en la hidroponía.

"Setenta balcones hay en esta casa, setenta balcones y ninguna flor", rimaba Baldomero Fernández Moreno para mostrar una y otra vez la sorpresa que le provocaba contemplar una ciudad en la que los colores no adornaran sus fachadas, pese a ser espacios potencialmente verdes.

No fueron, sin embargo, los versos de este poeta argentino; tampoco su deseo de colmar de canteros las calles de una Buenos Aires privada de naturaleza, las razones por las que el proyecto ecológico y sustentable de Verde al Cubo, que busca enseñarles a los porteños a cultivar vegetales y frutas en pocos metros cuadrados, vio la luz después de varios años de estar latente.

A pocas horas de viajar hacia Singularity University (el campus de innovación para salvar al mundo que funciona hace ocho años en la NASA), donde intentará explotar aún más el proyecto que ya lleva cuatro años y darle una impronta internacional, Agustín Casalins recuerda los primeros pasos, y los gritos de su madre cuando regresaron de vacaciones de Bariloche y se encontraron con parte del departamento -un quinto piso del barrio de San Telmo- cultivado. ¿El ideólogo? Su padre, un neurocirujano cuya pasión por los alimentos lo llevó a tomar prestadas sales y mangueras del hospital ferroviario en el que trabajaba, para diseñar en tres meses una huerta a partir de la combinación justa de fórmulas, nutrientes y agua, sin la ayuda del suelo.

"Al día siguiente del episodio, trasplantamos casi todo a terrenos baldíos que había en ese momento en el barrio, aunque dejamos algunos sistemas en el lavadero y un pequeño laboratorio para jugar. Y ahí quedó... El tiempo pasó, pero me quedó muy grabado", relata a LA NACION este emprendedor, agrónomo de profesión, al confirmar que la semilla de la iniciativa empezó a germinar allí, tímidamente, en pleno cemento.

Las huertas admiten todo tipo de productos: desde vegetales y frutas, hasta aromáticas y flores. Foto: Gentileza Verde al Cubo

La semilla que prendió

Después de vivir ocho años en Colombia y Venezuela, donde asesoraba y armaba proyectos para gobiernos locales, campesinos y productores, Agustín volvió a la Argentina con el deseo de quedarse. Aplicó a entrevistas laborales hasta que se dio cuenta de que no lo iban a contratar por su perfil, que mezclaba tradición e innovación en dosis desiguales.

"La idea estuvo siempre, toda la vida; en el fondo, sabía que iba a dedicarme a los alimentos"

"Pensé en esperar un mes más y sino darle lugar a un emprendimiento (porque siempre fui independiente). No aguanté y, a la semana, lo hice (sonríe). Agarré los libros de mi papá, uno de ellos dedicado, y comencé a armarlo de cero. La idea estuvo siempre, toda la vida; en el fondo, lo sabía", confiesa al repasar en voz alta.

La herencia familiar tuvo peso propio y enseguida su correlato, con una idea sólida, sustentable y creativa, y una técnica antiquísima, como la de lahidroponía, que aplicaron los jardines colgantes de Babilonia, los flotantes de los aztecas, en México, o la China Imperial. El método permite generar volumen en poco espacio y un alto nivel de automatización.

Restaba conocer a fondo cómo aggiornarla a una ciudad como Buenos Aires, paradójicamente llena de espacios vacíos al aire libre, y seducir al tipo de público que consumiría productos cosechados en el balcón, patio o terraza de su casa; algo que dejó de ser un obstáculo importante apenas los porteños se plegaron al boom de lo natural y la vida sana, lo que forjó nuevos hábitos y paladares cada vez más exigentes.


Primeros pasos
Con esas premisas y los trámites legales cubiertos, Agustín sumó personas de máxima confianza a su equipo (Florencia Barreira, ingeniera industrial; Federico Nervi, licenciado en Administración de Empresas; y Ramiro Etchegaray, licenciado en Ciencias Políticas) y empezaron juntos a montar huertas urbanas entre conocidos. Su mamá se convirtió otra vez en protagonista del proyecto (ahora, contaban con su aprobación) y el departamento de San Telmo se cubrió de vuelta de cultivos. Vecinos, familiares y padres de amigos la siguieron en el ranking de fans, que creció a niveles impensados.


Agustín Casalins y la mascota de todo el grupo en una huerta urbana. Foto: Gentileza Verde al Cubo

Pero los primeros tiempos no fueron ni rosas ni verdes, sino más bien negros. Hubo que armar, desarmar y lidiar con imprevistos que, en el mediano plazo, también trajeron soluciones. "Las huertas eran horribles, espantosas, y los clientes las mataban. Les ponían demasiada agua o no las cuidaban. Entonces, decidimos hacer a la inversa: cultivarlas y mandarlas cuando estuvieran listas para comer. Pero era un proceso que demandaba entre dos y tres meses, y no tenía sentido. Implicaba bajar las huertas de la terraza de un sexto piso y trasladarlas en un flete. Era bastante complicado y costoso".


Una tendencia innovadora y en crecimiento.


La búsqueda constante de querer comer sano y fresco, cuidar el medioambiente y oxigenar el bolsillo, escapándole a los precios altos de la verdulería o la pérdida de sabor por el uso de pesticidas, potenciaron, entre otras cosas, la demanda y la implementación de un sistema más afín a las necesidades de la gente y de los creadores de Verde al Cubo.


Después de ajustar el modelo y probarlo con éxito, las ventas y las ganas de los porteños de consumir lechuga, rúcula, frutilla, tomate, albahaca y menta, entre los productos elaborados con sus manos, aumentaron a la par, en sintonía con lo que ocurre en Estados Unidos, que incorpora gradualmente terrazas hidropónicas, o en España, que logra abastecer a toda Europa con esta técnica.

El método permite generar volumen en poco espacio y un alto nivel de automatización. "La clave está en recircular el agua y agregarle minerales, que vienen de los Andes, Catamarca y Mendoza, sin usar tierra ni agroquímicos. Las plantas se sostienen por medio de un sustrato inorgánico (lana de roca) y turba", describe. Y completa: "Es un sistema rentable y ecológico, que puede volver productora a cualquier persona bien entrenada en esta tecnología".

"Cuandos sos vos el que cultivás, la planta está sana y da un producto con un sabor espectacular"

-¿Nadie se intoxicó?

- No, al contrario. Nosotros curamos a la gente, son alimentos sanos. Enseñamos cómo cultivar, por lo que hay un control mayor de los alimentos. Cuando vos cultivás, ves que la planta está sana y que tiene un sabor espectacular. Sabés que no lo fumigaste con 25 pesticidas durante todo un mes.

En Buenos Aires, Agustín busca cambiar el foco y diluir malos pensamientos, que son los que terminan por expulsar al ecosistema y enfermarlo. De ahí que ofrezca cursos cortos de agricultura urbana, de uno o tres días, en la planta alta de Cosi Mi Piace, un restaurante italiano de Palermo Soho, que incuye en su menú productos cosechados en la terraza, o se expanda a otros ámbitos, alejados de la gastronomía, como colegios en La Boca y Villa Lugano, cuyos alumnos cuidan día a día de invernaderos inspirados en esta técnica.


Federico Nervi, Agustín Casalins, Florencia Barreira y Ramiro Etchegaray, el equipo de Verde al Cubo que viajará a EE.UU.. Foto: Gentileza Verde al Cubo


Soñar en grande


A medida que cede el número de terrazas en soledad, los deseos aparecen y se fortalecen. En este caso, bastó la experiencia previa para poder soñar en grande y ampliar el impacto de la tarea hacia su costado más social. Con la convicción de que los cultivos hidropónicos pueden ser útiles para erradicar el hambre en el mundo y combatir la pobreza, a través de sistemas de agricultura urbana, el equipo presentó la idea a Singularity University para participar del Global Solutions Program (GSP), un seminario que tendrá lugar en Silicon Valley, entre el 18 de junio y el 28 de agosto de este año.


Agustín y el resto de los integrantes fueron seleccionados entre cientos de postulantes y durante las próximas diez semanas estarán inmersos en un campus de innovación que intenta, mediante el uso de tecnología exponencial, resolver los mayores retos de la humanidad. "Nuestro gran desafío es ver cómo la gente puede convertirse en agente de cambio y adueñarse del sistema. El proceso termina en un producto de altísima calidad en la mesa de las familias. Además, con esta técnica yt siendo un productor, podés abastecer a todo un pueblo", concluye entusiasmado su principal impulsor, mientras prepara la valija, cierra la agenda, e imagina nuevos mercados, como el norteamericano y el hindú, espacios comunitarios en Buenos Aires y fusiones con otros restaurantes, como parte de los planes futuros que lo traerán de vuelta a la Argentina (muy pronto).

miércoles, 15 de junio de 2016

Nace el libro que adapta su historia a cada lector.


El invento es de Vía Fábula, una compañía francesa emergente y desarrolladora de una aplicación de libros digitales.

París.- Se dice que el lector que se identifica con la historia que lee llega siempre hasta el final; ahora se ha creado en Francia una aplicación que se adapta a los gustos, la vida y la personalidad de cada lector e incluso al ambiente en el que lee.

Así, la historia no será la misma si es un hombre o una mujer, si tiene o no pareja, si lee en la playa o en la sala de su casa con una tormenta afuera, o en un medio de transporte público. El invento es de Vía Fábula, una compañía francesa emergente y desarrolladora de una aplicación de libros digitales.

"Nosotros no hacemos libros interactivos, sino adaptativos", le dice a Efe Bruno Marchesson, fundador del proyecto.

La diferencia, según explica, es que las historias interactivas permiten que el lector escoja lo que quiere leer, y "en cambio, nuestras historias son adaptativas porque es el libro el que escoge la historia que le va a mostrar al lector y que se va a adaptar mejor a sus gustos e intereses", comenta.

Para ello, el lector debe descargar gratuitamente la aplicación, que ya cuenta con más de 1.100 usuarios desde que se lanzó a comienzos de este año. Luego, tiene que enlazarla con su perfil de Facebook o llenar un sencillo cuestionario y permitir que la aplicación acceda a su ubicación geográfica.

Hecho esto, puede empezar a leer la novela policiaca Chronique(s) d'abîme" ("Crónica(s) del abismo"), que presenta su primer capítulo adaptado a la hora y la ciudad del lector, aunque por ahora solo se encuentra en versión francesa.

Sin embargo, para notar las adaptaciones que propone se requiere pagar, como cualquier libro digital o de papel, para continuar con la historia.

El costo es de 4,99 dólares, de los cuales el 30 % es para la plataforma de descarga, otro 30 % para Vía Fábula y el 40 % restante se destina al autor. "Es una verdadera ventaja para los escritores, pues habitualmente las editoriales les pagan solo un 10 % de las ventas", dice el empresario.

El escritor de terror Marc Jallier fue el elegido para llevar a cabo la prueba piloto de este proyecto, a pesar de que "Crónica(s) del abismo" ya se había publicado hace más de diez años.

Marchesson cuenta que el escritor decidió participar en Vía Fábula por el reto que implicaba escribir seis historias diferentes, que partieran de una misma base, con nueve finales alternativos y 150 variaciones en el desarrollo de la historia.

"Además, él escuchó alguna vez a uno de sus lectores diciendo que le había gustado la novela, pero no el final. Así que cuando empezamos a trabajar, recordó ese episodio y quiso intentar no un final diferente sino muchos más", asegura.

Eso ocurrió hace dos años y desde entonces, Marchesson, que es ingeniero informático, comenzó a trabajar con el escritor. Después, vinieron sus dos socios actuales: Rémy Bauer, desarrollador, y Aurélie Chavanne, diseñadora web y directora general. Seis meses más de trabajo colectivo y el proyecto estuvo listo.

"Todo funciona con un algoritmo que se encarga de introducir las variaciones de la historia, a partir de una plataforma informática que cambia dinámicamente para cada lector", sostiene Marchesson.

Y agrega que el equipo de Vía Fábula fue el que "trabajó con los códigos y la programación", pero quien se divirtió fue el escritor, pues "salió de su zona de confort y pudo explorar verdaderamente su creatividad y desarrollar lo que podría ser una nueva forma de literatura".

Vía Fábula trabaja ahora en la publicación de dos nuevos libros: uno ilustrado e infantil, que aspira a ver la luz muy pronto, según Marchesson, antes del verano, para "conquistar" a los más chicos y "animarlos a que lean desde los primeros años".

El segundo será de ciencia ficción y se espera para finales de 2016. "Es un documental de ficción; es decir, va a estar basado en hechos reales, pero el punto de vista de cada personaje cambiará de acuerdo con los deseos de los lectores", remata Marchesson.

Fuente: eluniversal

martes, 14 de junio de 2016

El futuro de los libros.

De izquierda a derecha: Valeria Ciompi (Alianza), Anne-Solange Noble (Gallimard), Giuseppe Laterza (Laterza) y Petra Hardt (Suhrkamp). LUIS SEVILLANO

Cuatro editores abordan el futuro de los libros.
Responsables de grandes sellos europeos reflexionan sobre la literatura en Internet, las redes sociales y el papel de la crítica

Despejados los fantasmas digitales, cuatro prestigiosas casas editoriales europeas que marcan el paso de la literatura de calidad —como aquel don Quijote que avanzó por los bosques y llanuras “despejando miedos, enderezando entuertos y desfaciendo agravios”— analizan para EL PAÍS, en la librería La Central, de Madrid, el futuro del sector que pasa por la reinvención del editor y la utilización de múltiples formas de llegar al lector en ambos mundos, digital y analógico.

Los cuatro editores han estado en Madrid para celebrar los 50 años de Alianza: Petra Hardt, directora internacional de Derechos de la alemana Suhrkamp; Anne-Solange Noble, directora internacional de Derechos de la francesa Gallimard; Giuseppe Laterza, presidente de la editorial italiana Laterza; y Valeria Ciompi, directora editorial de la española Alianza.

El diálogo empieza por acallar las alarmas de hace unos años ante la llegada del libro electrónico. Hoy sus ventas en Estados Unidos han descendido y se han estabilizado en el 20% o menos.

ALIADOS DE LAS LETRAS DE CALIDAD


Sellos imprescindibles. Alianza, Gallimard, Laterza y Suhrkamp comparten más de 60 autores y una filosofía de calidad que los acerca a un mismo perfil editorial.

Alianza (fundada en 1966) tiene un fondo de autores y obras clásicas imprescindibles, desde la etapa escolar y universitaria en todos los géneros. Además de autores contemporáneos de calidad.

Gallimard (1911) es un sello mítico de grandes escritores europeos del siglo XX, al que se suman descubrimientos contemporáneos.

Laterza (1901) está especializada en ensayo y libros académicos.

Suhrkamp (1950) posee uno de los catálogos más prestigiosos en ensayo y narrativa.

Giuseppe Laterza. No ha habido una irrupción digital, solo representa el 4%. Los gurús fracasaron en su vaticinio de que el libro iba a morir pronto.

Anne-Solange Noble. En Gallimard desde el principio hicimos la digitalización de nuestro catálogo, al igual que las novedades.

Petra Hardt. El e-book es solo otra forma del libro impreso. Son unos ingresos adicionales.

Valeria Ciompi. En España sí se sintió ese temor. En Alianza tenemos una buena relación con los libreros, les hemos dicho que vamos a digitalizar y a intentar la distribución a través de ellos.

G. L. En mi editorial hemos hecho el experimento de streaming como en [el servicio musical] Spotify. Esto no daña la compra de libros físicos, es una forma orientada a los jóvenes que quieren leer y no tener la obra impresa.

Pregunta. ¿Ha servido la Red para buscar nuevos autores que se publicanonline?

P. H. Esa no es una forma en la que funcionemos. Los europeos somos distintos de los estadounidenses. Encontramos a los autores por recomendaciones de otros escritores, por premios, concursos, por lecturas de sus manuscritos que llegan a la editorial. Esa forma de la web es más para autores comerciales, no para la literatura que hacemos nosotros.

G. L. La Red es una oportunidad muy interesante. Pero se tiene que explorar todavía desde el punto de vista editorial. Por ejemplo, si pongo un texto en mi página de streaming lo primero que voy a propiciar es una discusión con la comunidad de lectores. Esto es solo el comienzo que deben desarrollar las editoriales. No depende solo de la tecnología, sino de una forma distinta de trabajar que puede ser la predominante en el futuro. Lo interesante sería tener una mezcla entre publicación tradicional con cine, teatro, y otros aspectos salidos del libro.

P. ¿Qué estrategias manejan para frenar el descenso de ventas y lectura? Mientras en España la venta de literatura ha caído un 33%, en el resto de Europa no ha sido para tanto.

P. H. En Alemania la literatura de calidad es estable. El mercado lo apoya el Gobierno.

A. N. El apoyo institucional que hay en países como Alemania o Francia a la cultura y al libro debería ser generalizado, pero no es un apoyo del Gobierno, es el dinero de los impuestos de todos.

G. L. El año pasado, por primera vez en la crisis, el mercado subió. Esperamos que siga, aunque no recuperaremos lo perdido.

V. C. En España hay un problema con la literatura. Si hablamos en términos de escritura, en la mayoría de manuscritos que recibimos hay una reducción de la sintaxis, del léxico. Hay una aspiración de ser entendidos por el gran público. Un lector que quizás está menos dispuesto a prestar atención al texto altamente literario y denso.

P. H. En Suhrkamp las ventas de derechos de autores de calidad son estables y en algunos casos aumentan, lo cual es muy positivo. Hay libros que se traducen a 30 o 40 idiomas. Cada año hacemos unos 600 nuevos contratos debido a la calidad de las obras.

G. L. Trabajamos con festivales literarios o con teatros y otros campos relacionados con el libro o donde este pueda tener una presencia para llegar al público. Tenemos que inventar una nueva forma de ser editores.

P. ¿Qué diagnóstico hacen de la situación de los medios de comunicación y la crítica? En Francia y Alemania hay programas de radio y televisión y una prensa que dedica espacios a la cultura y a los libros.

P. H. El problema es que hay muchas críticas en diferentes soportes, pero su influencia ha disminuido. La editorial del futuro debe dar 17 posibilidades de divulgar la obra... abrir el mercado.

G. L. Una de las preguntas de las grandes editoriales es cómo utilizar las redes sociales. Es difícil saber si son buenas para la literatura en general o solo para los nichos. Estamos en un nuevo camino de comunicación.

Antes de despedirse, los cuatro editores asienten ante esa idea.Creen que ha llegado el momento en que deben ser ellos quienes busquen llegar a los lectores y dialogar directamente con ellos.

Fuente: El pais.com

lunes, 13 de junio de 2016

Profesora conquista las redes con una tarea de literatura.


Image copyrightJACQUELINE BUSTAMANTEImage caption. La profesora junto a su curso en una visita a Valparaíso.

Constanza Hola Chamy
BBC Mundo


"Profe, agrégueme a Facebook", le dijo un exalumno a Jacqueline Bustamante hace algunos años. Y en ese minuto la profesora de Lenguaje y Comunicación sintió que le hablaban en chino.

Cuando llegó a su casa, en Santiago de Chile, le preguntó a su marido. Y juntos crearon su perfil.

Siete años después, Jacqueline se volvió famosa en redes por subir a su Facebook los trabajos que les había pedido a sus alumnas del Liceo Carmela Carvajal, uno de los establecimientos públicos más prestigiosos de Chile.

La tarea era representar a través de un meme algunos capítulos de Cien años de Soledad de Gabriel García Márquez.

Y esta semana el experimento se volvió viral en redes, y Jacqueline empezó a recibir solicitudes de entrevista de todas partes de Latinoamérica.

Los Buendía versión web

La profesora le pidió que en una cartulina, guardando las proporciones de un afiche, utilizaran este medio gráfico característico de la era digital para captar la esencia de uno de los capítulos del ícono del realismo mágico.

"Les dije que no iba a evaluar la calidad del dibujo, lo que me interesaba era la originalidad", le cuenta Jacqueline a BBC Mundo.

Image copyrightJACQUELINE BUSTAMANTE

"Cuando los estaban haciendo se morían de la risa".

"El libro es súper caótico y se presta mucho para realizar los memes. Al proponernos esta actividad nos motivaba, porque veíamos también el producto de nuestras compañeras y si no lo leías te quedabas colgada", le cuenta a BBC Mundo Paola Basoalto, alumna de 4º Medio H, del cual Jacqueline además está a cargo.

Image copyrightJACQUELINE BUSTAMANTE

A la profesora se le ocurrió pegarlos en las paredes y sacarle algunas fotos que posteriormente subió a Facebook en abril.

Pero más de un mes después los trabajos seguían de lo más populares en la escuela y una alumna a la que Jacqueline ni siquiera le da clase decidió subir dos fotos al grupo de Facebook "Memes literarios".

En menos de un día tenían más de 6.000 "Me gusta" y 400 comentarios, cuenta la profesora todavía un poco incrédula.
Redes para bien

Cuando comenzó a utilizar Facebook, Jacqueline usaba su muro para poner datos ortográficos, mencionar el significado de algunas palabras o comentar literatura.

La docente trabaja 12 horas al día como profesora y es madre de tres hijos, pero sus contactos comenzaron a pedirle más y más consejos.

Image copyrightJACQUELINE BUSTAMANTE



Y sus alumnas, a acostumbrarse a encontrar datos de las clases, cambios de pruebas o incluso repasos de materia a través del perfil de su profesora.

"Me di cuenta de que Facebook era una poderosa herramienta", dice.

Entre selfies, fotos de comida y otras "banalidades" según Jacqueline, se abrió un espacio para educar a sus alumnas a través de la red e incluso conocerlas mejor. Se dio cuenta de que el espacio era una puerta de entrada a su mundo.

"Yo no las psicopateo ni me meto en ninguno de sus perfiles, pero me ha servido para conocerlas y saber qué les pasa".
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Y también para enseñarles a utilizar redes sociales de una manera constructiva. "Las niñas tienen que aprender que no todo en Redes Sociales es negativo", explica.

"La profe siempre nos dice que su objetivo es que nosotras leamos. Sus actividades son súper amigables, tanto con la lectura como con nosotras", cuenta Paola Basoalto.

Paola está en último año de colegio y quiere estudiar ingeniería, pero le cuenta a BBC Mundo que le fascinan los libros.

"Me gusta harto leer. Cuando uno lee libros para el colegio no los aprecia tanto, porque está pensando en la evaluación, pero esto es mucho más cercano. Nosotras pasamos todo el día en redes sociales".


Cortázar versión siglo XXI

El experimento con el clásico de García Márquez es quizá su trabajo más popular, pero es sólo uno de la colección de innovaciones que la profesora ha introducido en el colegio.

Con la era digital y todo al alcance de internet, Jacqueline se dio cuenta de que los jóvenes no se sentían atraídos a leer los clásicos. O por lo menos no de la manera tradicional.

"Muchos profesores han caído en eliminar los clásicos de las lecturas domiciliarias, pero yo pienso que los clásicos no se pueden eliminar. Lo que hay que hacer son actividades motivadoras, para que lo entiendan y el libro les quede por siempre".
Image copyrightJACQUELINE BUSTAMANTEImage captionUn juego de salón sobre la Eneida de Virgilio.

Así, todos los años organiza una actividad audiovisual para El Quijote. Hace dos años hicieron una representación escénica con batucada y el año pasado las alumnas produjeron unos cómics.

Otro de los clásicos de la literatura hispanoamericana que las niñas recrean esRayuela, de Julio Cortázar.

Jacqueline ha quedado sorprendida. Les pidió una fotonovela, pero muchas fueron un paso más allá, recreando televisores y otros "artefactos literarios" como los denominaron.
Image copyrightJACQUELINE BUSTAMANTEImage caption. Para Rayuela la profesora les pidió organizar el relato de la historia de manera distinta en una fotonota. Pero las alumnas fueron más allá.

También con otros profesores del Departamento de Lenguaje, organizaron un "museo de cera" humano con los personajes de los libros que estaban leyendo en cada nivel.

Y cuando le llegó el turno a La Eneida -el clásico romano muchas veces denso o incomprensible para los "milenials"- les propusieron hacer juegos de salón que representaran la obra.

"Las niñas siempre hacen más de lo que uno les pide, están súper motivadas", cuenta Jaqueline.

Image copyrightJACQUELINE BUSTAMANTEImage captionEl cómic del Quijote es una de sus tareas más conocidas.

La profesora, sin embargo, reconoce que ni la motivación de las niñas ni su creatividad servirían de nada sin un ingrediente trascendental para la ecuación: el apoyo de la dirección del establecimiento.

"Es importante que los directores entiendan que estas actividades no son 'en broma'. Los tres directores que he tenido en mi vida como jefes han entendido que la educación debe ser lúdica, entretenida, que la mejor forma de aprender es cuando lo pasan bien".

Fuente:bbc.com