lunes, 24 de septiembre de 2018

Joven indonesio sobrevivió 48 días a la deriva en alta mar.



Un joven indonesio sobrevivió 48 días a la deriva en alta mar en una trampa flotante para peces, hasta que lo rescató un barco carguero a más de 2.000 kilómetros de distancia en aguas de Guam y lo dejó en Japón, informaron hoy fuentes oficiales.

El diplomático Fajar Firdaus, del consulado de Indonesia en Osaka (Japón), confirmó a Efe por teléfono que Aldi Novel Adilang, de 19 años, se encuentra en buen estado, junto a su familia en su localidad de origen, Wori, en la provincia de Célebes del Norte.


Aldi trabajaba en una plataforma flotante de madera para capturar peces situada a unos 125 kilómetros de la costa de Célebes del Norte cuando se rompió el cabo que sujetaba la estructura el 14 de julio pasado y fuertes vientos le empujaron hacia el norte.

El joven vivía en la plataforma y entre sus cometidos estaba el mantenimiento de la iluminación dispuesta como cebo para atraer la pesca, una labor solitaria en la que solo se encontraba con otras personas una vez a la semana cuando iban a recoger el pescado y dejar provisiones.


La estructura carecía de motor, por lo que se movía a la deriva, pero el indonesio tenía una radio que alimentaba con energía solar y con la que intentó contactar con al menos diez barcos con los que se cruzó.


Al final, el carguero MV Arpeggio, con bandera de Panamá, interceptó la señal y lo rescató el 31 de agosto en aguas de Guam.


El salvamento no fue fácil porque había una fuerte marejada que impedía al navío acercarse demasiado ante el riesgo de destruir la plataforma de madera, por lo que el náufrago debió agarrarse a un cabo que le lanzaron y saltar al agua.


"El capitán del barco que lo rescató dijo que estaba tan débil cuando lo encontraron que no podía levantarse por la extenuación", dijo el diplomático Fajar.


El buque carguero lo desembarcó en Japón y Aldí regresó a Indonesia el 8 de septiembre.


sábado, 22 de septiembre de 2018

Alicia en el país de las maravillas, todo sobre el libro de fantasía más leído de la historia.


Conoce toda la verdad sobre Alicia en el país de las maravillas. Hacemos un repaso del libro, de su autor, de sus protagonistas, de las películas que han salido y hasta del merchandising más curioso de la franquicia de Disney.


Hace poco se cumplieron 150 años del lanzamiento del libro de literatura infantil Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carroll, considerado por muchos el mejor libro de fantasía de todos los tiempos. La mente sin ataduras literarias de un escritor novel y su amor por la pequeña Alicia Liddell fraguaron esta creativa y alocada historia única en su especie.


Libro de Alicia en el país de las maravillas, edición de A Firefly Books


Alicia en el País de las Maravillas: sinopsis

Este clásico de la literatura infantil empieza con la pequeña Alicia y su hermana mayor a la orilla de un río en la campiña inglesa, viendo pasar el tiempo, aburrida, sin que ocurra nada interesante. De pronto, Alicia ve pasar corriendo a un conejo blanco vestido con un chaleto y mirando un reloj de bolsillo mientras dice: ¡Ay! ¡Ay! ¡Dios mío! ¡Qué tarde voy a llegar! La pequeña no pudo resistir la curiosidad y persiguió al conejo a través de la pradera hasta una madriguera por la que desapareció.

Alicia se introdujo también por ella para dar con el conejo y preguntarle el porqué de su prisa. La interminable madriguera resultó ser una puerta a un mundo de fantasía bajo tierra en el que las cosas no son lo que parecen, en el que la lógica no existe y en el que todas sus concepciones preestablecidas se tambalean.

Alicia después de tomarse el contenido de un frasco que ponía “bébeme”. Ilustración original de John Tenniel

La joven Alicia, lejos de asustarse, adopta con total naturalidad su nueva realidad y navega por el nuevo mundo disfrutando de la compañía de animales que hablan, orugas que fuman, gatos sonrientes que desaparecen y aparecen a placer, sombrereros chalados, comidas mágicas que hacen crecer y menguar desproporcionadamente, y un reino de naipes gobernado por una desquiciada reina de corazones que ordena cortar la cabeza a todos cuantos se crucen en su camino.
Alicia en el País de las Maravillas: autor

Lewis Carroll, seudónido que usaba el reverendo Charles Dodgson para firmar sus libros, era profesor de matemáticas en el Trinity College de Oxford y nada tenía que ver con la literatura hasta que decidió transcribir un cuento que el mismo se inventó para entretener a las pequeñas hermanas Liddell en un día de excursión en barca por el Támesis.

Lewis Carroll (el reverendo Charles Dodgson). Fotografía de archivo

Antes de este libro y, a pesar de tener una mente privilegiada para contar historias de cosecha propia, Carroll no había escrito más que obras de matemáticas y ciencias. Su amor por las hemanas Liddell, y especial por la joven Alicia, todas hijas del decano de su universidad, desató tu mente aquella tarde de excursión dando como resultado uno de los relatos de fantasía más leído de la historia. Después de ver cómo se divertían las niñas con las alocadas vivencias de la protagonista de la historia, Carroll escribió a mano el relato, realizó el mismo unas entrañables ilustraciones y le regaló la obra a Alicia por Navidad, para que así su madre pudiera leérsela siempre que quisiera.

Pasados los años, Carroll, animado por sus amigos, contactó con Alicia ya adulta y le pidió la única copia manuscrita del cuento para publicar un libro y comercializarlo. En 1865 sale a la venta la primera edición de Alicia en el País de las Maravillas con el nombre Las Aventura de Alicia Bajo Tierra.

Las Aventuras de Alicia Bajo Tierra

El éxito inmediato del libro tras su publicación se achaca al desarrollo empático y a la liberación emocional de una sociedad victoriana caracterizada por la dura autodisciplina y la represión de cualquier instinto. Lo extraño de la situación es que hoy en día sigue siendo una de las obras infantiles más vendidas en todo el globo, en una sociedad sustancialmente diferente a la de la época.

La libertad sin estilos y formas preestablecidas de un escritor amateur encamina la historia magistralmente a un mundo onírico que le permite ignorar la lógica, y que convierte a este libro en una obra inigualable. Muchos años después de su lanzamiento, y debido a su enorme aceptación, Carroll publicó una segunda parte llamada Alicia a Través del Espejo que carecía de la frescura y creatividad sin barreras de la primera.


Volumen en formato popup que recoge los 2 libros de Lewis Carroll

La obra cuenta con situaciones divertidas, ingeniosas, chispeantes e hipnóticas, llenas de parodias y críticas a otras obras contemporáneas consideradas por Carroll intentos burdos y aburridos de adoctrinar a los niños en la restricción moral inglesa. La transformación inesperada de las escenas hacia realidades inimaginables pero alojadas en el subconsciente colectivo, ha hecho que este cuento dispare la imaginación de pequeños y no tan pequeños, que se divierten con la posibilidad de un mundo irracional e irreverente.

Muchos aseguran encontrar referencias al dualismo del Quijote de Cervantes y no son pocos los que consideran a Alicia en el País de las Maravillas la obra precursora del dadaísmo atribuído a La Metamorfosis de Kafka. Es ciero que obras de Kafka como El Castillo o El Proceso tienen muchas similitudes con la creación de Carroll, pero no creo que el ambiente depresivo de unas pueda compararse a la inocencia de la otra.


Alicia tomando el té con el sombrerero loco y la liebre marcera. Ilustración original de John Tenniel

El libro original tiene unas cuantas diferencias con el que conocemos actualmente, todas revisadas por el propio autor para hacer más entendible una historia creada en exclusiva para hacer feliz a la niña de sus ojos, Alicia Liddell. Las ilustraciones originales de Carroll también fueron sustituidas por las del artista gráfico John Tenniel, que contribuyeron en buena parte a su éxito, y que inspiraron la versión cinematográfica de Disney que a tantos niños a cautivado.
Alicia en el País de las Maravillas en el cine

Disney no pudo desechar la idea de llevar a la gran pantalla Alicia en el País de la Maravillas, presentando en 1951 uno de los mejores largometrajes de animación de la historia del cine. Ya en 1923, un Walt Disney de 22 años realizó una serie de historietas cortas basadas en los personajes de Carroll, que mezclaban dibujos con actores reales.

El proyecto fracasó estrepitosamente hasta que, tras fundar con su hermano Roy los estudios Disney Brothers, estos produjeron más de 40 historias de Aliciaque le reportaron las ganancias suficientes para la creación y distribución de su primer personaje original, el ratón Mickey.

Cortos animados de Alicia en el país de las maravilla realizados por Walt Disney en 1923

Muchos años y 12 largometrajes tuvieron que pasar hasta que Walt Disney pudo agradecer a Alicia en el País de las Maravillas los éxitos de su carrera profesional en forma de película. Desoyendo la tendencia a tratar la historia desde un punto de vista cómico, Disney creó un film que reinventaba la visión de Carroll y los personajes ilustrados de Tenniel, y que unía lo mejor de Alicia en el País de las Maravillas y Alicia a Través del Espejo. El cineasta conservó en la medida de lo posible la prosa original y añadió su propia forma de contar las cosas, orientada a una audiencia más familiar.


Ilustración de Alicia en el país de las maravillas de Walt Disney del año 1951

La película fue un fracaso en el año de su estreno, recibiendo muchas críticas desfavorables de incondicionales del libro. A pesar de eso, en 1968 la cinta es rescatada y venerada por una sociedad moderna que empatizaba con la producción inicial, llegando hasta nuestros días como una de las películas de animación más populares de todos los tiempos.

Tras ser testigos de muchas versiones cinematográficas insípidas de la obra de Carroll, recientemente hemos disfrutado de una acertada y psicodélica revisión de la versión de Disney de la mano de unos de nuestros directores fetiche, Tim Burton.

Personajes de la película de Tim Burton del 2010

Alicia en el país de las maravillas: merchandising

Aunque esto es solo una revisión del libro y no de la película, no hemos podido evitar adornarla con los productos promocionales que más nos gustan. El merchandising de Alicia en el País de las Maravillas cautiva a público de cualquier sector, edad, sexo y afición.
Esmalte de uñas Alicia en el País de las Maravillas

Set de esmalte de uñas Wonderland de Disney


Sellos WonderlandSellos para conmemorar el 150º aniversario del libro original de Carroll


Disfraz de Alicia

Disfraz original de Disney de Alicia

Tetera Alicia en el País de las Maravillas

Tetera de Alicia en el país de las maravillas con ilustraciones originales de John Tenniel

Taza Alicia en el País de las Maravillas


Taza inspirada en la hora del té de Alicia en el país de las maravillas


Peluches de Alicia en el País de las Maravillas

Peluches originales de Disney del sombrerero loco y de la reina de corazones

Aunque ya conozcas la versión de Disney, te recomendamos leer el libro y divertirte adentrándote en un mundo no lineal que se ríe de la vida, de la educación y de la mora.

viernes, 21 de septiembre de 2018

Llega la Primavera, pero ¿por qué este año empieza el 22 de septiembre?


En el Hemisferio Sur solemos asociar el 21 de septiembre al comienzo de la primavera, pero no necesariamente siempre comienza ese día.

Pocas fechas admiten menos dudas que la que da inicio a la Primavera. ¿Quién se atrevería a poner en discusión que en el Hemisferio Sur comienza el 21 de septiembre? Muy pocos, salvo aquellos que realmente saben del tema. De hecho, desde la Astronomía se afirma que no necesariamente la estación vinculada con el amor empieza siempre el mismo día.

En rigor, la Primavera es un evento astronómico que en general se produce alrededor del 21 de septiembre, aunque no siempre se inicia en esa fecha. En 2018, por ejemplo, el equinoccio se dará el 22 a las 22:54. Un hecho que generará una estación más corta ya que el verano comenzará el 21 de diciembre.

La clave para comprender estas oscilaciones en los comienzos de las estaciones, está en saber qué es el equinoccio: el momento en el que el Sol se encuentra sobre el mismo plano que el Ecuador terrestre.

"La fecha y hora de este evento astronómico son los que se utilizan como referencia del comienzo de esta estación. En la jornada del equinoccio, las noches tendrán una duración similar en toda la Tierra, además el Sol saldrá exactamente por el este y se pondrá por el oeste", explican desde el Observatorio Astronómico de Córdoba.

El equinoccio ocurre dos veces en el año: marzo y septiembre. En una mitad del planeta comienza la primavera y en la otra, el otoño

Fuente: elpais.uy

sábado, 30 de junio de 2018

Cuál es el animal más misterioso de la literatura.


Fascinante recorrido por la historia del gato en la ficción y en la sociedad, El tigre en la casa de Carl Van Vechten es también una colección de chismes, prejuicios y hallazgos. 
 
Ana Prieto

Todo lo que siempre quiso saber sobre el gato, nunca se molestó en averiguar y le encantará aprender, se encuentra en el libro El tigre en la casa. Una historia cultural del gato, escrito por Carl Van Vechten en 1920 y publicado este año por primera vez en castellano.

Este autor de Iowa, más bien ignoto para el público de nuestro país, fue todo un personaje en la Nueva York de su tiempo. Novelista, ensayista, fotógrafo y mecenas de artistas negros durante el llamado “Renacimiento de Harlem”, fue además un redactor compulsivo de cartas, una prominente personalidad cultural, albacea de Gertrude Stein y, también, amante de los gatos. A ellos les consagró su séptimo libro, con doble dedicatoria: a la escritora y sufragista Edna Kenton, y a su gata Feathers, una cría cuando Van Vechten comenzó el proyecto y una inminente madre cuando lo terminó. “Mientras he estado escribiendo, Feathers ha experimentado la dentición, el amor y ahora pronto la maternidad”, observó. “Me hace sentir muy pequeño, muy poco importante. Lo que yo he hecho en catorce meses es casi nada comparado con lo que ella ha hecho”.

Organizado en trece partes –posible gesto de sorna hacia quienes se espantan ante ese guarismo como se espantan ante los felinos negros–, El tigre en la casa hace un recorrido delicioso por el lugar del gato en la cultura, dejando en claro desde un principio que al gato mismo le interesa muy poco esa cultura. “No llama al humano ‘animal inferior’, aunque sin duda lo ve así”, intuye Van Vechten.

La primera parte, “Contra el prejuicio popular”, es un alegato no tanto en favor del gato como en contra de las mentes superficiales que han sido capaces de reducirlo a la antípoda del perro, o a un rosario de apelativos trillados como “traidor”, “veleidoso”, “falso” o “individualista”. “Cada gato difiere en tantas formas como sea posible de cualquier otro gato en particular”, leemos. “Sí puede decirse que son todos soberanos, y la mayoría apasionados y místicos”.

En “Sobre sus rasgos”, Van Vechten entra de lleno en el análisis de esa soberanía que, incluso en los claustros científicos, ha sido interpretada como una manifestación de imbecilidad; como si la preferencia del gato por mantenerse al margen de la acción humana se debiera a cierta incapacidad natural para hacer inferencias o a una inhabilidad nata para seguir instrucciones: “La mayoría de los académicos juzga la inteligencia de un animal por su susceptibilidad a la disciplina, es decir, por su capacidad relativa de convertirse voluntariamente en nuestro esclavo”, dispara el autor. “En este tipo de competencia, por supuesto que el perro y el caballo se llevan todos los honores. No creo que porque el gato se rehúse a aceptar el yugo se pueda probar que es un animal sin inteligencia, más bien lo contrario: es demasiado inteligente para andar haciendo trabajo pesado o bufonadas”.

Todo gato es político 
Adorado por los antiguos egipcios, quemado en las hogueras de la Inquisición, ausente en los testamentos de la Biblia, talismán en el Japón, receptáculo de genios y demonios, portador de la fortuna y la desgracia, culpable hasta que se demuestre lo contrario o temido hasta la sumisión. ¿Hay sobre la faz de la tierra un animal más politizado que el gato? ¿Existe alguna otra bestia capaz de suscitar ideas y pasiones tan encontradas?

Nadie expone con demasiado entusiasmo o desprecio sus pareceres sobre los conejos o los canarios. Sobre los gatos, en cambio, todos tenemos un criterio formado. Su historia registrada, que comenzó donde lo hicieron las grandes civilizaciones, prueba que nunca pasaron desapercibidos. “Muchos animales tienen un papel preponderante en la mitología y las religiones, pero pareciera que ningún otro está tan íntimamente ligado a ritos arcanos de varias épocas” apunta Carl Van Vechten. “Reverenciado por los sacerdotes de Egipto, cercano a las brujas de la Edad Media, compañero de san Ivo y santa Gertrudis, ‘el más gentil de los místicos’, sagrado para santa Marta en Sicilia, amigo de Mahoma, símbolo del tiempo en China y veleta del clima en Escocia e Inglaterra, las silenciosas patas almohadillas del gato se pasean por el folclore y las leyendas de Europa, Asia y África, que lo consignan sea con asombro o espanto, sea con ternura o veneración”.

El papel del felino Con erudición y agudeza, Van Vechten da cuenta del rol del gato en el folclore (“En todos los idiomas son tan copiosas las alusiones al gato como las grosellas en una buena tarta de frutas”); en las leyes (“En 1818 se emitió un decreto en Ypres, Flandes, que prohibía que se arrojaran gatos desde edificios altos en un espectáculo navideño); en el teatro (“La presencia de un gato en el escenario suele alegrar a la audiencia, más allá del estado de ánimo predominante en la obra); en la música (“La verdad sea dicha, las cuerdas de violín nunca han sido de tripas de gato sino de oveja y cordero”); en el arte (“Los primeros egipcios, los chinos y otros orientales han hecho mejor arte con el gato que nadie, por la simple razón de que rara vez han intentado dibujarlo o moderarlo de manera realista”) y en la ficción, donde elogia especialmente la novela Blind Alley de W.L. George (publicada, incidentalmente, casi al mismo tiempo en que Van Vetchen escribía el ensayo que nos ocupa), porque allí y por primera vez, “el gato emerge como crítico y filósofo y como un verdadero ser superior respecto de los humanos”.

Capítulo aparte merece también la relación del gato con los poetas, y el autor eligió empezar con una alusión al hoy polémico criminólogo y médico italiano Cesare Lombroso, quien, para ejemplificar la locura que contamina a los genios, citó el caso de Charles Baudelaire y los tres poemas que eligió dedicarle a los gatos. “Pero si tres poemas bastaran para mandar al manicomio al autor de Las flores del mal, a madame Deshoulières, que escribió más de una docena, a Heinrich Heine y a Joseph Victor von Scheffel, ¡se los tendría que amarrar con camisa de fuerza y aplicarles la cura el agua!”. También, sin duda, al propio van Vechten, para quien nadie como Baudelaire comprendió en profundidad el verdadero significado del felino más pequeño.

Hacia el final, el escritor regala una nómina de literatos que han amado a los gatos, acompañada de ciertos dardos contra aquellos excéntricos que prefirieron no rodearse de ellos, como Guy de Maupassant (“no los entendía ni le agradaban”), o que en cambio los quería más que a los seres humanos, como Samuel Butler. Y elige culminar el manuscrito no con un epílogo, sino con una “Apoteosis”, en la que afirma que si los hombres y las mujeres se volvieran más felinos, la raza humana se salvaría. “Ciertamente se acabarían las guerras, porque los gatos no lucharán por un ideal colectivo, dado que no tienen fe en los ideales colectivos, aunque puede ocurrir que un único gato luche hasta la muerte por sus ideales”. Y esto, acentúa el autor, sin pisotear jamás los derechos de otro gato.

Con una excelente traducción de Andrea Palet, y preciosas ilustraciones minúsculas de Krystopher Woods, El tigre en la casa es un libro imprescindible para quienes aman a los gatos. Sin embargo, harían bien en leerlo también quienes los suelen acusar no ya de encantamientos y desgracias, pero sí de indiferencia, soberbia y las alergias que padecen. El gato es, sencillamente el gato; un ser sigiloso e insondable que “obliga a su amigo humano a aceptarlo en sus propios términos”.

Fuente: clarin.com

domingo, 13 de mayo de 2018

Ventajas de un alma con pelo.


por Fernando Aramburu

Los llaman perros, pero en realidad son almas. Almas peludas, de cuatro patas, que se dejan conducir, husmeantes de suelos, marcadoras de territorio, con una correa por la calle. Tienen la costumbre húmeda de prodigar afecto con la lengua. Quizá parecen cosa distinta o separada del ser humano porque ignoran la mentira. 
Ladran sus penas y sus enojos, sus alegrías y sus temores, con una franqueza explícita de niños. Practican el agradecimiento; no así, por lo visto, el rencor, aunque a menudo se llevan a matar con los carteros. Son, como se ha dicho, almas exteriores y visibles que van y vienen con fidelidad de sombras autónomas a nuestro lado; almas, en fin, de lomo acariciable y rabo comunicativo, saludador, melancólico, amenazante, juguetón, alborozado.

El perro ganado para la amistad del hombre es un suministrador incesante de felicidades. Su estupidez, al contrario de la humana, tiene encanto; su astucia le granjea beneficios incontables. A cambio de nutrición, refugio, entretenimiento, caricias, vacunas y lecho cálido, el perro transige con la obediencia. Es su truco más logrado. Un sinfín de personas va cada día a trabajar por mucho menos.

Yo veo al alma correr sobre la hierba en pos de la pelota saltarina que le he lanzado y ya sólo con esa imagen me atraviesa el espinazo un calambre gustoso. Ni el cine ni los libros me dan lo mismo, aunque dan mucho. Tendría que ahondar en sutiles descargas placenteras, acaso en pasajes singularmente deleitables salidos de la pluma de Mozart, para experimentar una plenitud que se le iguale. Dicen no sé qué estadísticas de no sé qué estudios científicos de no sé qué país que los hombres con perro son más propensos a la felicidad. Ya es tarde para participar en la encuesta; así y todo, confirmo tranquila y felizmente el dato.

Gente sesuda, con bata blanca, afirma haber encontrado en la compañía del perro amigo virtudes antidepresivas. Esto es serio, requiere explicación. Parece ser que a veces se forman en el centro del pecho humano tristezas oxidadas como viejas verjas. Las cuales se abren de par en par cuando un perro se sube con intenciones lúdicas al regazo del dueño o arrea a este por las buenas, en la soledad desesperada, en las habitaciones oscuras de la vida, una sarta de lengüetazos alegres en el rostro.

El perro interacciona con el hombre más que el gato, inclinado tradicionalmente a la introversión sagaz y al egoísmo natural de su especie. El perro, extravertido y a menudo bobalicón, te lo cuenta todo con el rabo y las orejas; olisquea genitales ajenos como quien revisa un pasaporte y tiene por norma elemental de cortesía enseñarles el culo a las visitas. Por no saber, no sabe ni que es perro. Nos toma a nosotros por parientes consanguíneos, si no es que él se toma a sí mismo por hombre. El perro, sentado en postura expectante, te mira afable, solícito y pedigüeño, como insinuando: ¿te importaría darme de comer antes de arrojarte al vacío? Y, claro, ¿cómo lo vas a dejar solo sin su salchicha de mediodía ni su escudilla de agua fresca y clara?


Cuidar de un alma canina implica asumir una responsabilidad. El perro es un alma frágil donde las haya. Un alma ora hambrienta, ora orinadora, ora friolera o desvalida, incompleta sin su parte corporal humana de la cual depende en grado alto. Lo mismo se rasca de gusto que de dolor, de picores que de angustias, y por mucho que la laven y la peinen, puede suceder que entre en casa con una garrapata del tamaño de una aceituna adherida a la oreja.

Tener perros es un poco como tener hijos. Los amamos y reñimos. Les ponemos nombre, les damos órdenes, los sacamos de paseo, les hablamos en confianza. Hay quien viste al perro con prendas de cuero o lana, y yo antes llevaba el mío a la peluquería, pero el pobre temblaba de miedo y, total, para lo que hay que hacer, lo esquilo con mis tijeras en el bosque. Una vez bañado, le encanta el viento caliente del secador.

Las tareas derivadas de la responsabilidad lo inducen a uno a perderse de vista. Quizá sea este olvido momentáneo de uno mismo el antídoto más eficaz contra los bajones del ánimo y contra todo lo negativo que nos abruma. La presencia del perro, según dicen, rebaja los índices de cortisol, hormona del estrés. No otra cosa parece ocurrir cuando, al término de la jornada laboral, regresan de sus obligaciones fatigosas y de sus inquietudes y problemas cotidianos los miembros de mi familia. No hay ninguno que, al entrar en la vivienda, no se apresure a dirigir la palabra al perro, se abrace a él como a una almohada viva o pase la mano por su calor sedoso. El perro contribuye al efecto balsámico con paciencia y alegría. Y entonces todo el mundo, apartando de sí por un instante agobios y sinsabores, se complace en compartir un alma ansiolítica que, hechas las cuentas, no nos da a los hombres menos de lo que ella recibe de nosotros.

Un perro rompe o alivia soledades. A ver, entendámonos. No la soledad de estar simplemente solo, sino aquella otra, infranqueable, duradera, consistente, según me han dicho, en un frío interior que no se mitiga estrechando manos ni cantando en un coro. Un perro lo hace a uno sentirse querido. Un perro fiel es un alma que daría la vida en tu defensa y la de tu casa. Yo he visto al mío llorar por contagio. Alguna vez taché de ridículo el hábito de hablarle al perro. Digamos que lo juzgaba una tentativa ilusoria de la comunicación. Qué bobada. Tengo mucho más que confesarle a mi perro que a la mayoría de los hombres. Y el alma me responde y me consuela a su modo sacudiendo el rabo o dándome la pata o clavando en mí el brillo afectuoso de sus ojos.

No menos hemos de agradecerle al perro que nos saque de casa. Tres, cuatro paseos diarios al aire libre; sumas los minutos caminados y resulta que a lo tonto, a lo tonto, te levantas un promedio de entre hora y media y dos horas de ejercicio físico repartido a lo largo de la jornada. Con lo cual, ¿qué ocurre?, pues que alargas los telómeros de tus cromosonas, te da el sol en la cara, reduces el peso y prolongas la vida. Y por si todo ello no fuera suficiente, acompañado de perro te sonríen y saludan los transeúntes a cada paso. Para un extranjero, doy fe, no hay mejor manera de integrarse en la sociedad de acogida que ir por la vía pública acompañado de un alma. Va uno desalmado y no le dan ni los buenos días.

Fuente: elmundo.es

sábado, 28 de abril de 2018

Murió de frío hace 60 años en un refugio, nadie sabe quién fue y se convirtió en leyenda.


Facundo Di Genova

El hombre murió de frío en la soledad de un refugio de montaña y se convirtió en leyenda. La construcción podía soportar vientos helados que superan los cien kilómetros por hora y temperaturas muy por debajo de cero, pero el hombre expiró igual, dentro del refugio.

Lo encontraron congelado.

Si no fuera porque la identidad del muerto todavía es un misterio, el suceso no habría sido nada extraordinario, teniendo en cuenta la crudeza de los inviernos en Laguna Brava, la reserva natural riojana ubicada a 4300 metros de altura en la cordillera de los Andes.

Su último suspiro lo dio dentro de este refugio de piedra con forma de hornero llamado "Del Retamo", ubicado a la mitad del cruce de Pircas Negras, el paso que durante doscientos años transitaron los arrieros para llevar ganado en pie desde el pueblo riojano de Vinchina hacia la ciudad atacameña de Copiapó, a unos 380 kilómetros de distancia, en el norte de Chile; el mismo paso por donde se proyecta el corredor bi-oceánico que va a cambiar para siempre la economía agroexportadora sudamericana mediante un "Panamá seco" con conexión directa a los mercados asiáticos.
Dame fuego

Nadie supo nunca quién fue en vida lo que hoy es un esqueleto sin nombre y blanco de toda blancura; si era argentino o chileno, ni si era arriero, chasqui o un pendenciero refugiado de la ley, aún cuando su apodo es de lo más conocido en la región: El Destapadito.


Cuando otros arrieros lo encontraron tieso a finales de 1950, no portaba documentos que pudieran identificarlo, y nadie había reclamado por él.

Tampoco tenía dinero y ni siquiera contaba con un fósforo para encender un fuego, lo que podría haber sellado su suerte.


Su sepulcro se levantó a un costado del refugio, como es tradición en la cordillera, desde los incas a las campañas sanmartinianas, sin enterrarlo, tapado con las rocas del lugar, las cuales forman un montículo que se conoce como pirca.

Las pircas son montañas de piedras en forma de pirámide que empleaban los incas para marcar territorio y delimitar sitios rituales.


La tumba de el destapadito



De ahí que este paso cordillerano se llame Pircas Negras y que al finado le digan "el hombre pircado".

Sin embargo, como desde hace más de sesenta años, su tumba amanece todas las primaveras descubierta: sus huesos al sol, su cráneo mirando al cielo como gritando. O riendo.

Con el paso de cada invierno su esqueleto, oculto bajo cientos de kilos de rocas filosas, queda expuesto al aire libre, incluso con las botas puestas.

Este yace a un costado del refugio y se adivina mezclado entre monedas chilenas y argentinas, pedazos de leña, fósforos y encendedores que le ofrendan los visitantes, geólogos, ingenieros mineros y andinistas de todo el mundo, en una especie de ritual donde se le pide dinero y salud. Una cruz señala el lugar con la inscripción "Q.E.P.D. Destapado".

Todo cuanto le arrojan a la tumba encuentra sentido en el hecho según el cual, si al finado no le hubieran faltado estos materiales en vida, probablemente no habría muerto, ya que este refugio está preparado para encender fuego en su interior y soportar temperaturas por debajo de los 20 grados bajo cero.

Como si el haber muerto de frío lo hubiera dotado de un profundo rechazo por el abrigo, el cuerpo que año tras año es tapado con un montículo de piedras, aparece desnudo apenas comienza la primavera.
Los refugios de Mitre y Sarmiento

"Los arrieros tardaban entre una semana y 10 días para cruzar la cordillera y llegar a Copiapó", dice Marcos Moreno, guía de turismo de Chilecito y conocedor de la región al detalle. "Pasaban la noche en estos refugios, donde tenían un corral de piedra para alojar al ganado. La mayoría de las bocas de ingreso a los refugios están mirando hacia el noreste, para aprovechar la luz, y evitar el viento. Adentro se mantiene muy bien la temperatura, tiene un sistema de ventilación para hacer fuego y el humo sale por un tiraje en el techo. Están hechos con piedra del lugar y argamasa, una especie de adobe con cal y arena muy resistente".


El refugio donde murió el hombre misterioso



El proyecto para construir refugios de piedra en los pasos riojanos y sanjuaninos hacia Chile fue iniciado por el entonces presidente de la Nación Bartolomé Mitre (1862-1868) y concluido por su sucesor, Domingo Sarmiento (1868-1874).

La mayoría de ellos sigue en pie.

Como parte de una estrategia geopolítica de afianzar el territorio nacional en la altura de los Andes, y al mismo tiempo de garantizar el éxito de la exportación de ganado en pie hacia Chile, se construyeron 14 refugios de piedra por "el camino de los Toros", lo que hoy se conoce como el paso de Pircas Negras. Se emplazaron a 30 kilómetros uno del otro, aproximadamente, que es la distancia mínima que puede recorrer un arriero a pie junto con su hacienda.

El diseño de estas construcciones, con solo un ingreso principal y un orificio de ventilación en su techo en forma de cúpula, se habría inspirado en las viviendas árabes o mongoles, sin que haya consenso sobre el punto. Si bien el dato nunca fue confirmado, su similitud con algunos refugios del norte de España correspondientes al período de la invasión árabe es muy similar.

Aún cuando no hay certeza sobre el origen de su diseño, lo cierto es que las construcciones resultaron muy resistentes, casi indestructibles. Llevan 150 años en pie y han demostrado soportar el peso de la nieve, los temblores andinos, los vientos fuertísimos y las temperaturas extremas.


Crédito: Diego Díaz



Hubo un antecedente de refugios en los pasos cordilleranos de la provincia de Mendoza, pero con una arquitectura distinta, construidos durante el principio del Virreinato del Río de la Plata, allá por 1780. Los refugios eran más pequeños y emplearon otros materiales como el ladrillo cocido. Se los conoció como "Los refugios del Rey".

En su libro "Come Caballos. Reserva Laguna Brava" (2015), el escritor y andinista Jaime Suárez González cuenta cómo conoció los refugios riojanos.

Consultado por LA NACIÓN, dijo que pasó varias noches en ellos cuando estuvo en la reserva Laguna Brava preparando su ascenso al volcán Veladero y que su diseño tiene "características únicas y originales, no coincide con otros refugios como las casuchas del Rey en Mendoza, utilizada por los correos desde Santiago a Mendoza". Y reconoció que si bien los refugios riojanos son muy sólidos "no tienen mantenimiento y habría que protegerlos".

-¿Y pudo conocer la verdadera historia de El Destapado?, le preguntó LN.

-Creo que nadie sabe a ciencia cierta la historia del Destapado.
Del Libertador al corredor Bi-oceánico

Esta ruta riojana que atraviesa la imponente reserva Laguna Brava, que pasa a pocos metros del refugio donde yace el Destapado y que llega a Chile vía la III Región de Atacama, hoy vuelve a estar en el ojo de la historia, de los estrategas políticos y de los inversores.

Lo que alguna vez fue un paso de arrieros que alimentaba las economías regionales, y que en 1817 había sido la ruta empleada por el uruguayo Francisco Zelada y el riojano Nicolás Dávila para cruzar los Andes con 350 soldados, de acuerdo con el plan del genio táctico del General José de San Martín para confundir al enemigo y liberar Chile, ahora parece recuperar su potencial para la emancipación económica, y no por el turismo, ni por la actividad minera.

Por este mismo trazado se proyecta el corredor bi-oceánico que cuenta con la aprobación de los estados de Chile y la Argentina, y que planea construir una autopista por el paso de Pircas Negras, desde La Rioja hasta Copiapó, para que las producciones agroindustriales del norte argentino, pero también las de Brasil y Paraguay, puedan cruzar la cordillera y llegar a los mercados de Asia vía los puertos de Chile, obviando la salida por el océano Atlántico, y los puertos de Rosario y Buenos Aires.

De acuerdo con los estudios de factibilidad que elaboraron los gobiernos provinciales de Atacama y La Rioja en conjunto, se ahorrarían 12 días de navegación en el trayecto hacia China, y se reduciría un 30 % el costo del flete, además de duplicar las exportaciones, por el calado de los puertos y la capacidad de carga de los barcos "Chinamax".

Lo llaman el "canal de Panamá seco" y al otro lado de la cordillera lo está esperando un mega puerto ecológico de aguas profundas construido con capitales brasileños llamado Copiaport-E, a orillas del océano Pacífico y a pocos kilómetros de Copiapó, el famoso pueblo minero "de los 33", en la III región de Atacama.

Y prendido a la magia de los caminos

"Las habladurías sostienen que El Destapado era un chileno sin documentos que estaba escapando de la justicia y quiso cruzar los Andes a pie, pero al día de hoy no se sabe quién era ni qué dirección llevaba; sí se sabe que murió congelado y que lo encontraron dentro del refugio, lo sacaron y lo enterraron como se entierran a los muertos acá, con un pircado", refuerza Marcos Moreno... pero le quita magia al misterio: "Como en la zona corre mucho el viento, el esqueleto se destapa solo".

La última travesía de los arrieros riojanos fue en 1958. La aparición de los frigoríficos a principios de siglo y del transporte a motor tornaron improductivo el viejo oficio de llevar ganado en pie. Los memoriosos recuerdan que fueron 15 los arrieros que caminaron esa ruta por última vez, y que llevaron hasta Copiapó unas 300 vacas que habían sido previamente herradas, como era costumbre.

Uno de esos arrieros era un jovencito que recién se iniciaba en el oficio y acompañaba a uno de sus hermanos. Se llamaba Cirilo Urriche y está considerado el último de los arrieros riojanos.

Si hubo alguien que podía conocer al detalle la historia de El Destapado, ese era Don Urriche, oriundo del pueblo de Jagüe. Cuando se terminó la actividad del ganado, se ganó la vida como baqueano y guía experto, y más tarde, a finales de los años 70, se convirtió en el primer guardafauna de la reserva provincial Laguna Brava, oficialmente creada en 1980. No hay minero, guía de turismo o andinista entrado en años que no recuerde los consejos del viejo Urriche.

"Solíamos llevar vacas y cabras a Copiapó, y entre ir y volver tardábamos como 25 o 30 días. Se hacía de enero a marzo, por el clima, hacíamos hasta dos o tres arreos por temporada, había que parar uno o dos días entre refugio y refugio para que descansen los animales", cuenta el mismo Urriche en el documental "El arriero de Jagüe", un corto de Carlo Nieto que grabó en 2015, poco antes de que el último de los arrieros muriera.

Su testimonio no tiene desperdicio y entre otras cosas brinda recetas para hacer un fuego en la montaña o remediar el mal de altura, consejos que le habrían venido muy bien al Destapado.

"La única leña que se encuentra en la montaña es el Cuerno, es una planta redonda; cuando está seca se saca y es la leña, lo único que hay; y con la bosta del guanaco o la vicuña se hace un té que cura el mal de altura... para los señores que se sienten mal".

Sobre el Destapado, Urriche concluye: "No se sabe si fue chileno o argentino; desde que yo empecé como arriero, de muy chico, el Destapado ya estaba ahí".


TE

viernes, 13 de abril de 2018

La pasión por los libros que se convirtió en red social.


Carlos Tramutola no podía dormir. Ese día había terminado un libro que él juzgaba muy malo y una pregunta había estado dando vueltas en su cabeza durante horas: ¿por qué nadie me lo advirtió? El año 2017 apenas daba sus primeros pasos y él, un ingeniero industrial de 44 años con una maestría en Administración de Empresas de Stanford, ya había tomado algunas decisiones de peso. Tras siete años, iba a dejar su cargo de gerente de Desarrollo Social en Techint, empresa en la que su padre también había forjado su carrera. Sentía que un ciclo se había terminado y estaba con ganas de emprender un proyecto nuevo. Tenía varias ideas en la cabeza, pero ninguna lo terminaba de convencer. Con más tiempo libre en sus manos a medida que transitaba sus últimos días en la siderúrgica, Tramutola se sumergió en su biblioteca. Y tras una lectura poco estimulante llegó la epifanía.


Carlos Tramutola, creador de Alibreate la innovadora red de lectores

"Me cuesta abandonar los libros que no me gustan, los termino igual. Esa noche me puse a pensar en cómo puede ser que uno no tenga a alguien a quien preguntarle si un determinado título es bueno", comentó Tramutola a LA NACION. "En el cine, quizá, es más fácil que alguien te recomiende o desaconseje una película, pero dar con una persona que haya leído el mismo libro que vos no es tan sencillo. ¿Cómo puede ser que sea tan difícil?"


1 Investigar a fondo

"En ese momento me pareció lógico armar una red social de lectores. Puede haber 10.000 tipos que leyeron el mismo libro que vos, la cuestión es encontrarlos y reunirlos", dijo Tramutola. Su idea era ambiciosa: la plataforma debía permitir a los usuarios calificar y reseñar libros, armar bibliotecas virtuales y armar listas de intereses. Además, tendría que contar con una pata de e-commerce para volverse rentable.

Antes de abocarse por completo a esta nueva aventura, se propuso investigar detenidamente qué ofertas de servicios similares existían en el mercado hispanohablante. "Cuando a uno se le ocurre una idea siempre está el miedo de que otro la haya pensado antes. Hice una investigación que no fue corta. Me tomé el trabajo de chequear y no encontré nada parecido. Uno invierte dinero, pasión y energía en estas cosas y si se puede evitar un sobresalto, mejor".

2 Aprender del error

En rigor, este no sería su primer emprendimiento. En el período comprendido entre el final de su maestría y su ingreso a Techint (y un paso de dos años como subsecretario de Espacio Público durante la primera jefatura de gobierno de Mauricio Macri en la Ciudad), había fundado un negocio de exportación de vino argentino y chileno a los Estados Unidos. "La idea estaba bien, era 2002 y el vino nacional todavía no había despegado, pero no funcionó -reconoce-. Tenía un socio americano que se encargaba de la venta. Un año se enfermó y tuvimos que cerrarlo. Falló la puesta en marcha y la ejecución en parte porque no pude dedicarme full time a este proyecto". Si quería materializar este nuevo proyecto, Tramutola tenía claro que debía destinarle su atención absoluta.

3 Consultar a los íntimos

Pero ¿era una gran idea o simplemente un capricho? Más allá de su investigación, Tramutola se propuso poner a prueba su proyecto con su círculo interno, discutiendo su visión con colegas, familiares y amigos. "En un asado con amigos se me ocurrió preguntarles a los más lectores cómo elegían su próximo libro. Uno de ellos, un empresario, no dejó hablar a nadie más y me dijo: 'Pago por un sistema que me diga cuál es el libro que tengo que leer'. Él ya había entendido todo", aseguró.


Uno de los momentos más desafiantes en esta primera etapa fue la selección del nombre de esta red social. "Se me complicó mucho", reveló. "A esta altura ya no sos completamente libre para elegir un nombre, ahora tiene que estar libre el dominio de Internet primero". Luego de varias sesiones de brainstorming con sus hijos, Tramutola dio por concluida la búsqueda. "Los dos son muy creativos, con ellos surgió el nombre Alibrate, que los usuarios en otros países pronuncian Alíbrate", confesó.

4 Apostar por la experiencia del usuario

Luego de una inversión inicial de US$50.000, Tramutola lanzó el 10 de enero pasado la versión web del sitio, con vistas a lanzar apps para Android e iOS durante abril. Hasta ahora tiene 10.000 usuarios registrados de habla hispana (15% México, 14% España, 12% Argentina, 10% Colombia, etc.) y espera alcanzar los 100.000 hacia fines de año. Después de ingresar sus datos y crear su perfil, los usuarios pueden marcar los libros que han leído, calificarlos con un sistema de estrellas y escribir reseñas de los mismos.


"Fuimos armando una base de datos de más de 500.000 libros en español. Para los que faltan tenemos una herramienta que te permite proponer nuevas incorporaciones. Ya hemos sumado más de 1000 libros propuestos por los usuarios", contó el empresario. Desde el costado más puramente social, uno puede seguir e interactuar con otros integrantes de esta flamante red e incluso conectarse según las preferencias y los gustos compartidos. Alibrate cuenta con listas de usuarios con más libros leídos y más reseñas escritas. Asimismo, recomienda libros por autor y género, y permite crear bibliotecas virtuales a través de un sistema de tags.


5 Buscar múltiples vías de monetización

En el caso de Alibrate, el modelo de negocios estará centrado en la publicidad de libros. "Es el lugar indicado para un lanzamiento -sostuvo Tramutola-. Los lectores acá y la plataforma permite segmentarlos por nacionalidad y género". Además, la firma está en tratativas con varias editoriales grandes con la meta de integrar una función de venta electrónica de libros tanto en papel como en digitales. Por el momento, Alibrate ya permite bajar libros de dominio público. Aunque el objetivo parece ambicioso, Tramutola no se desanima. "Acá estamos todos lo que amamos leer. Amamos parece una palabra demasiado grande, pero hay algo medio pasional con los libros".

Fuente: lanación